SOBRESALIERON EN LA "VUELTA A LA ISLA"
Macherone Almirón, el apellido compuesto que se destaca en la natación local
Bruno y Valentino sobresalen en el agua y hace una semana fueron grandes protagonistas de la prueba de río que organiza Neptunia. La historia de los hermanos que aprendieron a nadar desde los 4 años por legado familiar.
Una de los eventos deportivos del verano en la ciudad es la “Vuelta a la Isla”, la tradicional prueba que organiza el club Neptunia sobre el río Gualeguaychú. El sábado pasado celebró su edición anual y entre los competidores sobresalieron los hermanos Macherone Almirón, que además del vínculo sanguíneo, los une el potencial que tienen ambos en este deporte.
Bruno, de 16 años, ganó la clásica distancia sobre 2.500 metros, mientras que Valentino, de 14, obtuvo un meritorio segundo puesto en la de fondo sobre 5.000. Detrás de los logros deportivos, hay una historia de herencia familiar y conexión natural con la natación.
Es que Diego Macherone y Delfina Almirón, papá y mamá, trabajan hace más de 15 años como guardavidas en diferentes balnearios de la ciudad, y cuando sus hijos eran pequeños, los solían llevar con ellos a sus jornadas de laburo.
Fue así que Bruno y Valentino tuvieron sus primeros contactos con el agua a los 4 años y aprendieron a nadar, no mucho tiempo después que dieron sus primeros pasos en tierra firme.
“Acompañaba a mis viejos a la playa y por ahí tiraba un par de brazadas, pero en la infancia la natación no me llamaba mucho la atención. Como todo chico estaba más interesado en el fútbol, pero pasaba mucho tiempo en el río y fue así que le empecé a tomar cariño a este deporte, cuando tenía aproximadamente 7”, contó Bruno, el mayor, en una entrevista que Ahora ElDía realizó este jueves con los dos hermanos en la sede del parque de Neptunia, sus segundas casa.
Por su parte, Valentino, el “benjamín” de la dinastía, recordó, “Cuando papá y mamá nos llevaban a la playa, nadaba hasta las boyas y volvía. Pero de niño (como Bruno), quería ser jugador de fútbol y comencé en Central Entrerriano, aunque sólo fui un año y me dediqué exclusivamente a la natación porque estaba en contacto permanente con ese deporte”.
Si bien los dos se criaron en el río Gualeguaychú, donde aprendieron a dar sus primeras brazadas y empezaron a pulir sus técnicas de nado, Bruno manifiesta que no es un amante de las pruebas que se desarrollan en aguas abiertas, como la “Vuelta a la Isla”, que este año lo tuvo como campeón en los 2.500 metros, con un tiempo de 31 minutos y 52 segundos.
“No soy fan de competir en el río, pero me gusta ser parte de la prueba que organiza el club. Fue una linda experiencia la que me tocó vivir el sábado, porque pude ganar por primera vez la Vuelta a la Isla”
“No soy fan de competir en el río, pero me gusta ser parte de la prueba que organiza el club. Fue una linda experiencia la que me tocó vivir el sábado, porque pude ganar por primera vez la Vuelta a la Isla, y porque lo hice con algunas dolencias musculares, que no me permitieron nadar los 5.000”, expresó el mayor.
Por su parte, Valentino corrió por primera vez la distancia de fondo, es decir los 5.000, y obtuvo un destacadísimo segundo puesto, con una marca de 52:54, a tan sólo 10 segundos del ganador Lorenzo Rizzi Breuer, del Club Estudiantes de Paraná (CAE).
“Quedé muy satisfecho del rendimiento que tuve, terminé por delante de un rival que pensaba que era imposible ganarle y quedé muy cerca del vencedor, que es campeón nacional. Fue una carrera deseada por ser la primera vez que competí en esa distancia”, valoró el menor.
“Quedé muy satisfecho del rendimiento que tuve, terminé por delante de un rival que pensaba que era imposible ganarle y quedé muy cerca del vencedor, que es campeón nacional”.
Los hermanos Macherone Almirón son parte del plantel de Neptunia que dirige el profesor Facundo Ferreyra y durante el año compiten en diferentes torneos entrerrianos y argentinos. Para este 2025, Bruno, que se especializa en la modalidad pecho, aunque también se destaca en los estilos combinado y libre, se focaliza en los nacionales de marzo y julio y en los provinciales. “Quizás pueda surgir la posibilidad del algún torneo abierto, pero no aspiró más que eso”, expresó quien supo ser convocado por la Selección de Entre Ríos para un Promesas del Cono Sur, que se realizó en Paraguay en 2023.
En tanto, Valentino, que sobresale en los estilos libre y espalda y que se siente más cómodo en aguas abiertas, tiene en el horizonte poder conseguir las marcas requeridas para competir en los dos nacionales de nacional, como así también el anhelo de poder estar el torneo sudamericano, que hace dos años protagonizó su hermano.
La natación en Argentina no cuenta con un fuerte respaldo económico para la formación de nadadores profesionales. Es por eso que, muchos chicos, deciden dejar el deporte cuando finalizan los estudios secundarios para encarar una carrera terciaria o universitaria, o bien realizar un curso laboral.
En esa línea se encolumna Bruno, que más allá de sus grandes resultados y marca no proyecta un futuro en la natación. “Me gustaría competir en algún torneo internacional, pero sinceramente pienso más en irme a estudiar (me gustaría arquitectura) y en hacer el curso de guardavidas de la Cruz Roja, en Mar del Plata. Por eso últimamente, no estoy muy centrado en el deporte”, sentenció.
Por su parte, Valentino, acorde a su edad, sentenció que, “disfruto este momento en el deporte, buscó bajar marcas para estar en los grandes torneos y no pienso a futuro todavía”.