SE CERRÓ LA PASARELA
Las cuatro comparsas cerraron la edición 2025 y demostraron porqué el Carnaval de Gualeguaychú es el mejor del país
Kamarr, Ara Yeví, Papelitos y Marí Marí dieron por finalizada la competencia frente a miles de espectadores en el Corsódromo de la ciudad.
¿Cómo debe ser hacer algo por última vez? ¿Cómo se sintió Juana Paredes y su manada de lobos desfilando por última vez en la pasarela del Corsódromo?
Kamarr fue la encargada de abrir la última noche del Fin de Semana Largo del Carnaval y por ende de la edición 2025. El tiempo, un poco más benévolo con el traje peludo de la comisión de frente, constituyó un ambiente inmejorable para el cierre de este año carnavalero.
Los parlantes de todo el circuito resonaron con la pegadiza canción de "Un Carnaval azul y negro". De las tribunas emanaban aplausos y vítores constantes. El público se estaba divirtiendo y eso se notaba en el aire y con sólo echar una mirada al Corsódromo.
Lo mismo pasaba con los integrantes que llevaban consigo una energía indescriptible y contagiosa.
Cada una de las escuadras deslumbraron en su desplazamiento. Y el dilema moral que planteó la temática "Eclipsia" en torno a la batalla interna entre el bien y el mal, se resolvió. Si hay un lado para alimentar: es el de carnaval.
Agustina García, reina 2025 de Kamarr hizo su última pasada por la Casa Rosada como soberana de la comparsa del Club Sirio Libanes, al ritmo de la samba "Que suerte que tengo yo de ser bien carnavalero".
Detrás, carroza de los músicos con "Caravana de Carnaval" despidió papeles plateados al aire al mismo tiempo que se activaron bengalas doradas.
Para coronar su pasada, Daiana Delguí encendió con su coreografía y enloqueció a los presentes que siguieron de cerca sus movimientos. El momento más aplaudido fue en el que integrantes de la batucada aparecieron con sus bastones metálicos y le aportaron un sonido y montaje épico, que enfatizó la inspiración tribal de Kamarr.
La última carroza del lobo fue el fiel vigía de una noche, dónde Kamarr se lució en todo su esplendor y dejó al público preparado para el paso de Ará Yeví.
Una "Endiablada" Andi Dravieux y Fuegor Fariña como Rey Momo encendieron la pasarela con su ballet de diablillos. Atrás, muy de cerca, el diablo Supay tiró humo por la boca y elevó sus alas al cielo una vez más.
Las personas "alentaron descontroladas" el pasar de Ará Yeví que logró combinar a la perfección el carnaval local y el jujeño y traer su cultura a suelo litoraleño.
Con sus escuadras de flora y fauna norteña, resaltó las bondades y maravillas de "La madre tierra".
Por su parte, la banda "Alma Carnavalera" le cantó a la diablada que bailaba delante suyo y a todas las tribunas que bailaban y gritaban enardecidas.
Lo llamativo fue que la comparsa decidió que su escuadra de la "Alegría" saliera con la parte de arriba de su traje distinto a las anteriores noches. Esto lo había hecho el sábado anterior, cuando la noche no fue puntuable. Sin embargo, decidió hacerlo de nuevo. Según habían comunicado, la primera noche de la edición 2025 no habían llegado a terminarlo, por eso, las carnavaleras habían salido con unas mallas color piel. Cuando la segunda noche, se hicieron el cambio a la pieza terminada, la comparsa recibió un descuento de puntos. Es por esto, que habían tomado la decisión de seguir desfilando con las mallas color piel.
Como frutilla del postre, la pasista Camila Carro dejó todo con su samba de la mano de la batucada "Sonido de Parche", dirigida por Leo Stefani.
En tercer lugar, Papelitos arrasó con su maldición carnavalera y volvió a teñir de celeste y blanco el Corsódromo.
La represión de los Puros sobre los Olvidados desapareció, la magia se impuso y "el corso de alegría e igualdad" se adueñó de la pasarela. Los seres fantásticos fueron una vez más los protagonistas de la noche.
Por última vez, los presentes pudieron admirar las magníficas carrozas de la comparsa del Club Juventud Unida, surgidas de la creatividad inagotable de Martín Naef.
Lo mismo ocurrió con los faunos que desfilaron con los logos de tiendas de un Gualeguaychú de antaño. Una forma que Juane Villagra, director de la comparsa encontró de honrar negocios que marcaron a la comunidad.
También fue la oportunidad de Sofia Funes para desfilar con su nuevo título de Embajadora Cultural del Carnaval. Reconocimiento que recibió el lunes antes del comienzo del show.
Además, Benicio Villagra, el integrante más pequeño de "Papelitos" volvió a enternecer los corazones de los presentes en su paso.
El presidente del Club Juventud Unida, Cristhian Gómez, se regaló la oportunidad de salir en el último destaque de la comparsa.
Lo siguieron el grupo de quince bailarinas que anunciaron la llegada de la batucada "Los Pibes" y de la pasista Candela Gómez. Como tuvo acostumbrados a todos a lo largo de once noches, la dupla entre los músicos y la bailarina demostraron porqué ganaron ambas categorías por las que fueron puntuados.
Finalmente, el Club Central Entrerriano rindió honor al cierre del Carnaval y sus seguidores embanderaron casi todo el circuito.
Ulises volvió una vez más a su Ítaca natal. Rosario Sánchez encabezó la Comisión de Frente y cumplió su doble rol como pasista.
La aplanadora prendió fuego el Carnaval con sus escuadras de héroes griegos y seres mitológicos.
A lo largo del canto homérico, los presentes pudieron ver diferentes versiones de Odiseo: su vuelta a Ítaca, el naufragio que demoró su regreso, y el resurgir de la mano de Dionisio, el dios de la fiesta y el Carnaval.
La reina del espectáculo 2025, Felicita Fouce lució orgullosa su banda de soberana.
Como vigía de su comparsa, Facundo Lucardi, director de "Ítaca" cantó y alentó a los carnavaleros al costado de la pasarela.
El broche de oro lo puso Juan Boari con su clásica arenga que dejó al público con ganas de más. De esta manera, se dio por culminada la edición 2025 del Carnaval del País.