LA PERSONA DETRÁS DEL PERSONAJE
Juana Paredes: La actriz y bailarina que da vida a Eclipsia, una de las protagonistas de Kamarr
Es la encargada de presentar todas las noches la propuesta de la comparsa del Centro Sirio Libanés. Protagonista de una Comisión de Frente arrolladora, estuvo muchas veces a punto de rechazar el papel. Sin embargo, venció sus prejuicios y se arrojó a la aventura. En una charla íntima reveló todo el proceso creativo y la importancia que ocupa Kamarr en su vida.
Sin dudas, el Carnaval del País es una montaña rusa en las cuales las sorpresas se viven una detrás de otras. Desde carrozas monumentales a trajes extravagantes, pasando por maravillosas coreografías intrincadas y movimientos cargados de sensualidad y arrojo. En este sentido, cada una de las cuatro comparsas que han salido los sábados de enero a la pasarela se han guardado dos o tres golpes de efectos a lo largo del recorrido, y Kamarr no fue la excepción.
Una de las grandes apuestas de la comparsa del Centro Sirio Libanés es la Comisión de Frente: una auténtica patada en la pera para el espectador, que vive el paso de Kamarr siempre con ganas de querer más y más.
Nacida del odio y la avaricia, vestida totalmente de negro, con unos tacos que parecen imposibles de dominar, gesticulando, regalando ademanes a la tribuna y conviviendo con dos manadas de Lobos –unos de color blanco y otros de color negro– está Eclipsia, la protagonista en la presentación de la propuesta que el director Leo Rosviar ideó para este año. Este personaje es el disparador de una historia onírica y el encargado de eclipsar a la Luna para que las sombras avancen sobre el mundo y plantear las dualidades que todo el mundo lleva por dentro.
Eclipsia es uno de los personajes más vivos y memorables del Carnaval del País 2025, sin embargo, detrás de esa máscara existe una persona que aprendió a interpretarla, entendió su mensaje y ahora convive junto a ella. Ella es Juana Paredes, y junto a Eclipsia forman dos caras de una misma moneda, porque ambas no podrían ser más distintas.
“Siento que fue una casualidad que el Carnaval haya llegado a mi vida. Lo veía, pero no lo veía como algo tan propio. Creo que me di cuenta que podía formar parte del espectáculo recién el primer día que salí a la pasarela. El sentimiento de subirse a un escenario es espectacular, pero en el Corsódromo esa sensación se multiplica por mil. La primera noche que salí me enloquecí me dije a mi misma que ese era mi lugar”, compartió Juanita, como todos la llaman, en una conversación con Ahora ElDía.
La intérprete de Eclipsia se considera nueva en el universo carnavalero; y de hecho hizo su debut en 2021, con Sembrador de Ilusiones. “Vengo del palo del teatro, y cada vez que venía al Carnaval no me imaginaba saliendo. Estaba negada con salir del Carnaval. Pero ese año vi la escuadra de los inmigrantes, que salían todos tapados con túnicas y entonces enloquecí. Ahí si me decidí a salir y me propuse salir en esa escuadra. Fue entonces cuando hablé con Fuegor Fariña y le dije que quería salir con ese traje. No era algo de pretensiosa, sino porque me gustaban. Y él me dio traje. A mí lo que me gusta es la parte teatral del Carnaval del País, y nunca quise salir como Juana, bailando con las plumas y los espaldares, sino siempre interpretando un personaje”, compartió.
“Cuando llegué, dije que quería salir tapada y mi sueño era que me dieran un traje de bahiana (también conocidos como los trajes barredora). Es más, el año pasado me puse re mal porque me dijeron que no iba a ser una de las bahianas, pero después me puse re contenta cuando me confirmaron que iba a interpretar al lobo. Casi me muero y no lo podía creer. Porque yo ya con salir estaba contenta”, reveló sobre el novedoso traje que utilizó en 2024 en “Chá, la revelación de la Tierra”, donde salió vestida como uno de los personajes más icónicos de esa comparsa y que le fue ofrecido por el director Adrián Butteri.
Con Eclipsia, debió arriesgar un poco más según sus estándares: si bien la máscara del lobo de Chá prácticamente la hicieron reconocida, ahora en 2025 tiene como responsabilidad ser la presentadora y primer golpe de efecto de Kamarr.
La transformación de Juana en Eclipsia
“Los diseñadores de la comparsa me empezaron a contar cómo era Eclipsia, y primero me negué, sobre todo cuando me dijeron que tenía que usar tacos. Yo soy Técnica en Artes Plásticas. Vivo entre el telgopor, entre la pintura, entre los fierros y entre todo lo artesanal. ¿A mí me van a dar un personaje femenino? ¿Habiendo tantas integrantes justo a mí? Pero bueno, como quien no quiere la cosa, terminé aceptando”, afirmó y agregó: “Desde que arrancó esta edición, he recibido muchas críticas: he escuchado a personas decir que no sé caminar y que no tengo estilo. Pero lo cierto es que yo no soy Bastonera de Apertura, y no lo voy a ser jamás. Mi esencia no es eso. No podría salir como Juana en el carnaval porque me muero de vergüenza. Yo siempre necesito un personaje. De lo contrario, para mí como que es imposible. Vivo el carnaval a través de una máscara y del teatro”.
El viaje a Eclipsia, como no podía ser de otra manera, tuvo sus obstáculos, los cuales supo superar con creces. Y los benditos tacos con los cuales conformó una relación de amor/odio, fueron la primera dificultad. De hecho, apenas tres semanas de que largue la edición 2025 se los calzó por primera vez y terminó con un esguince de tobillo. Mucho hielo y sesiones kinesiológicas hicieron que su debut en la pasarela sea con el pie hinchado. Tan intenso fue el proceso para conocer y domesticar a Eclipsia que recién hace una semana ambas se reconciliaron. “Hasta llegué a pensar que este personaje no era para mí. Estuve negada hasta el sábado pasado, porque recién la tercera noche, cuando Kamarr abrió la pasarela, es que finalmente me sentí Eclipsia”, confesó.
Los Lobos Blancos y los Lobos Negros que la acompañan son interpretados por compañeros suyos en la escuela de Danzas, Ritmos y Acrobacias “Kuality Estudio”. Conformaron un grupo unido y entre todos se apoyan, se divierten e inclusive comparten salidas. A punto de cumplir 27 años, Juana comparte con compañeros de todas las edades y diferentes realidades, pero que encuentran un común denominador: el arte y el carnaval. Esta unión hizo que desde el primer momento se involucrara en el proceso creativo de la Comisión de Frente.
“Ellos comenzaron a ensayar su coreografía y yo venía y me sentaba y los miraba. Porque si hay algo que me gusta, como hice el año pasado, es estar desde el primer día en el armado de la comparsa. Tenemos mucha confianza con el grupo, somos muy amigos, salimos a divertirnos y la pasamos bien juntos. Hemos formado un grupo espectacular. Tiene que haber un mínimo de relación entre ese grupo humano como para que ese producto funcione en armonía”, relató.
Kamarr, su nueva familia
Desde el primer día que decidió ser parte del universo carnavalero, Juanita encontró su lugar en la comparsa del Centro Sirio Libanés. Desde ese 2021, cuando salió con los trajes hechos con tules, pasando por el Lobo de Cha y ahora siendo la mismísima Eclipsia, la comparsa fue no sólo un lugar de pertenencia sino una pieza muy importante en su vida, sobre todo en 2023, cuando su mamá enfermó.
“Tengo una relación muy sentimental con Kamarr. Por ahí dicen que quiero acaparar Kamarr para mí, pero no es así, sino que le debo mucho a la comparsa. En 2023, cuando presenta ‘Impulso, un grito a la conciencia’, me llaman para ser una vez más integrante, y es en ese momento que justo mi mamá cae enferma. Los 15 días que mi mamá estuvo en Terapia Intensiva vine acá al taller a distraerme. Aprendí sobre el armado de tocados y demás elementos del Carnaval. Fue en ese momento que mi mamá falleció. Ese año salí en Kamarr, pero mi mamá no me pudo ver”, manifestó a corazón abierto.
“No te puedo explicar la contención que encontré acá. En Kamarr encontré una familia; a mi nueva familia. El mundo carnavalero tiene eso: personas que vos hasta la semana pasada no conocías de golpe te hacen un lugar y pasan a ser parte de tu vida. Te ofrecen espacios y te contienen. Si no hubiera sido por el carnaval, no sé de qué manera hubiera atravesado ese duelo. En Kamarr me salvaron, encontré amigos y desde ahí nunca dejé de venir a la comparsa. Venía y ayudaba, pero de corazón. Adquirí de esa manera experiencia y conocimientos que no se aprenden en ninguna facultad. Estar en una comparsa es estar en una escuela. Por todo esto es que siempre voy a estar agradecida y en deuda con Kamarr”, afirmó con determinación.
De hecho, Juanita Paredes es una de las caras recurrentes en el galpón de Kamarr. Se mueve como si fuera el patio de su casa. Saluda a todos, hace chistes y es tal y como es ella, una persona auténtica que, ahora, debió poner en juego todas sus dotes actorales y teatrales para dar vida a Eclipsia, un personaje que no es nada que ver con la persona que lo interpreta, y que aun ambas son las dos caras de una misma moneda, porque no existiría Eclipsia sin Juanita, y tampoco existiría esta Juanita que se animó a más si no fuera por Eclipsia y la Comisión de Frente arrolladora que la acompaña.